martes, 20 de noviembre de 2007

Rompiendo el Paradigma Kraepeliniano: la dicotomía entre esquizofrenia y el trastorno bipolar

I. Introducción:

La naturaleza de las enfermedades mentales graves ha sido objeto de debate durante más de un siglo.
Unos postulan la enfermedad mental con un continum (Galli, Ponce; 1995). La mayoría, como diferentes procesos de acuerdo a los síntomas y a su evolución. Enfermedades categoriales.

La Dicotomía Kraepeliniana:
  • Kraepelin (1971) hace el distingo entre la Esquizofrenia y la PMD en función al curso (evolución) y al grado de deterioro.
  • La Esquizofrenia como crónica y la PMD como cíclica.
  • La mayoría de psiquiatras, el ICD-10 y el DSM-IV-R la aceptan.


El CIE-10 y el DSM-IV-R nos muestran sorprendentes coincidencias entre ambas:

  • La misma prevalencia de alrededor del 1%
  • Inicio temprano (fin de la adolescencia y adultez temprana)
  • Similar influencia de historia familiar y genética en el riesgo de enfermedad entre parientes (mayor en niños).
  • Similar tasa de concordancia para gemelos mono y dizygóticos (60-80%)


En los últimos 30 años la argumentación a favor de la dicotomía:

  • Diferencia clínica, fenomenológica y evolución crónica o cíclica.
  • Diferencia etiológica (genética, historia familiar y neurodesarrollo)
  • Diferencias neurobiológicas.
  • Diferencias terapéuticas ( * )

Innumerables estudios en las últimas décadas nos han intentado demostrar que la dicotomía Kraepeliniana en un dogma irrefutable.
Es nuestra intención en esta revisión en base a los nuevos conocimientos biomoleculares, imagenológicos y genéticos intentar con una psiquiatría basada en evidencias, resquebrajar la dicotomía Kraepeliniana.